jueves, 16 de julio de 2015

Solo por hoy...

Solo por hoy Seré feliz. Arrancaré de mi espíritu todo pensamiento triste.

Me sentiré más alegre que nunca. No me lamentaré de nada. Hoy agradeceré a Dios la alegría y felicidad que me regala. Trataré de ajustarme a la vida.

Aceptaré el mundo como es y me adaptaré a él. Si sucede algo que me desagrada no me mortificaré ni me lamentaré, agradeceré que haya sucedido, porque así se puso a prueba mi voluntad de ser feliz.

Hoy seré dueño de mis nervios, de mis sentimientos, de mis impulsos. Para triunfar tengo que tener el dominio de mí mismo.

Trabajaré alegremente, con entusiasmo, con amor, haré de mi trabajo una diversión. Comprobaré que soy capaz de trabajar con alegría. No pensaré en los fracasos. Si las personas a quienes tengo afecto me desprecian, lo ofreceré al Señor.

Seré agradable. Si comienzo a criticar a una persona, cambiaré la crítica por el elogio. Toda persona tiene sus defectos y sus virtudes. Olvidaré los defectos y concentraré mi atención en sus virtudes. 

Hoy evitaré conversaciones y discusiones desagradables.

Voy a eliminar dos plagas: La Prisa y la Indecisión. Hoy viviré con calma, con paciencia, porque la prisa es el enemigo de una vida feliz y triunfante. No permitiré que la prisa me acose, ni que la impaciencia me abrume.

Hoy tendré confianza en mí mismo. Hoy le haré frente a todos los problemas con decisión y valentía y no dejaré ninguno para mañana. No tendré miedo, actuaré valientemente. El futuro me pertenece, olvidaré lo desagradable del pasado. Hoy tendré confianza en Dios.

Trataré de resolver los problemas de hoy. El futuro se resuelve a sí mismo. El destino pertenece a los que luchan.

Hoy tendré un programa que realizar. Si algo se me queda sin hacer, no me desesperaré. Lo haré mañana. No pensaré en el pasado. No guardaré rencor a nadie.

Practicaré la ley del perdón. Asumiré mis responsabilidades y no echaré la culpa de mis problemas a otras personas.

Hoy comprobaré que Dios me ama y me premia. Haré un bien a alguien. ¿Acaso a quién? Quizás a mí mismo.

Buscaré alguna persona para hacerlo, sin que lo descubra. Seré cortés y generoso. Trataré de pagar el mal con el bien.

Al llegar la noche, comprobaré que Dios me premió con un día de plena felicidad. Y de mañana, haré otro día como el de hoy...

Anónimo.

EL ESPEJO DE LAS RELACIONES...

Todos somos extensiones del campo universal de energía. Esto implica ver todas las cosas del mundo y a todas las personas del mundo, y darnos cuenta de que estamos mirando otra versión de nosotros mismos. Tú y yo somos lo mismo. Todo es lo mismo. Todos somos espejos de los demás y debemos aprender a vernos en el reflejo de las demás personas. Por esta razón, el desarrollo de las relaciones es la actividad más importante de nuestra vida. Todo lo que veo a mí alrededor es una expresión de mi mismo.

Las relaciones son una herramienta para la evolución espiritual cuya meta última es la unidad en la consciencia. Todos somos inevitablemente parte de la misma consciencia universal (incluye toda aquella información heredada como resultado de las experiencias universales acaecidas en el transcurso de la evolución), pero los verdaderos avances tienen lugar cuando empezamos a reconocer esa conexión en nuestra vida cotidiana.

Las relaciones son una de las maneras más efectivas para alcanzar la unidad en la consciencia, por eso siempre estamos envueltos en relaciones.

Piensa en la red de relaciones que mantienes: padres, hijos, amigos, compañeros de trabajo, relaciones amorosas. Todas son, en esencia, experiencias espirituales.

A través del espejo de las relaciones, de cada una de ellas, descubrimos estados prolongados de consciencia. Tanto aquellos a quienes amamos como aquellos por quienes sentimos rechazo, son espejos de nosotros.

¿Hacia quienes nos sentimos atraídos?

Hacia las personas que tienen características similares a las nuestras, pero eso no es todo. Queremos estar en su compañía porque subconscientemente sentimos que al hacerlo, nosotros podemos manifestar más de esas características.

Del mismo modo, sentimos rechazo hacia las personas que nos reflejan las características que negamos en nosotros. Si sientes una fuerte reacción negativa hacia alguien, puedes estar seguro de que tu y esa persona tienen características en común, características que no estás dispuesto a aceptar.
Si las aceptaras, no te molestarían.

Cuando reconocemos que podemos vernos en los demás, cada relación se convierte en una herramienta para la evolución de nuestra consciencia. Gracias a esta evolución experimentamos estados extendidos de consciencia.
La próxima vez que te sientas atraído por alguien, pregúntate ¿que me atrajo? 

Su belleza, gracia, elegancia, autoridad, poder o inteligencia? Cualquier cosa que haya sido, se consciente de que esa característica también florece en ti.

Si prestas atención a esos sentimientos podrás iniciar el proceso de convertirte en ti mas plenamente.
Lo mismo se aplica a las personas hacia las que sientes rechazo. Al adoptar mas plenamente tu verdadero yo, debes comprender y aceptar tus características menos atractivas. La naturaleza esencial del Universo es la coexistencia de valores opuestos.

No puedes ser valeroso si no haz conocido a un cobarde en tu interior; no puedes ser generoso si no haz conocido a un tacaño; no puedes ser virtuoso si no tienes la capacidad para actuar con maldad. Gastamos gran parte de nuestras vidas negando este lado oscuro y terminamos proyectando esas características oscuras en quienes nos rodean.

Has conocido personas que atraigan sistemáticamente a su vida a los sujetos equivocados? Normalmente, aquellas personas no comprenden porque les sucede esto una y otra vez, año tras año.
No es que atraigan esa oscuridad; es que no están dispuestos a aprobarlas en sus propias vidas. Un encuentro con una persona que no te agrada es una gran oportunidad para aceptar la paradoja de la coexistencia de los opuestos; de descubrir una nueva faceta de ti. Es otro paso a favor del desarrollo de tu ser espiritual.

Las personas más esclarecidas del mundo aceptan todo su potencial de luz y oscuridad. Cuando estas con alguien que reconoce y aprueba sus rasgos negativos, nunca te sentirás juzgado.
Cuando estemos dispuestos a aceptar los lados luminosos y oscuros de nuestro ser, podemos empezar a curarnos y a curar nuestras relaciones. Todos somos multidimensionales, omnidimensionales.

Todo lo que existe en algún lugar del mundo también existe en nosotros. Cuando aceptamos esos distintos aspectos de nuestro ser, reconoceremos nuestra conexión con la consciencia universal y expandiremos nuestra consciencia personal.

Las características que distinguimos más claramente en los demás están presentes en nosotros.
Cuando seamos capaces de ver en el espejo de las relaciones, podremos empezar a ver nuestro ser completo. Para esto es necesario estar en paz con nuestra ambigüedad, aceptar todos los aspectos de nosotros.

Necesitamos reconocer, en un nivel profundo, que tener características negativas no significa que seamos imperfectos. Nadie tiene exclusivamente características positivas.

La presencia de características negativas solo significa que estamos completos; gracias a esa totalidad, podemos acceder mas fácilmente a nuestro ser universal, no circunscrito.

Una vez que puedas verte en los demás, será mucho mas fácil establecer contacto con ellos y, a través de esa conexión, descubrir la consciencia de la unidad. Este es el poder del espejo de las relaciones.

En unos de los talleres del Dr. Deepak Chopra sucedió esto:

Él le decía a su público que todos podemos conseguir lo que deseamos si nos dedicamos a conseguirlo.

En ese momento una mujer se levanto y le dijo: Dr. Chopra yo quiero tener una entrevista de tres horas con Usted ahora.

Él le dijo que eso no iba a ser posible porque en ese momento estaba dando un Seminario que terminaría seis horas más tarde. La señora insistió por varias veces y frente a su negativa la señora le dijo: Lo que realmente pretendo es corroborar que lo que Ud. dice no es cierto y que uno no consigue siempre lo que desea. La mujer se despidió y se fue.

Esta situación le molestó profundamente a Chopra y lo dejo preguntándose que aprendizaje tenía para él lo ocurrido.
Es sabido que atraemos energéticamente a personas con características similares a las nuestras. Por lo tanto en el break puso en palabras sobre un papel su parecer de esa mujer. Así fue que hizo una lista de calificativos que le adjudicaba a ella (arrogante, vehemente, impetuosa, etc.).

Al terminar el seminario le mostro a su secretaria el listado y le pregunto si el tenia algunos de esos rasgos. Su secretaria hizo silencio...

Cuando a la noche regreso a su casa y le hizo la misma pregunta a su esposa, y el silencio fue aún mayor...

El Dr. Chopra nos dijo que pasado un tiempo de este acontecimiento, pudo recordar a la señora con mucho agradecimiento ya que dado ese incidente el pudo ver rasgos personales sobre los que necesitaba aun seguir trabajando.

Te habías dado cuenta que lo que más te molesta del otro, es un reflejo viviente de características tuyas en las que necesitas evolucionar

Lo más probable es que te cueste reconocerlo. Es por eso que atraemos gente que nos lo muestra una y otra vez y si bien la primera reacción es de enojo o de molestia con el otro, lo que más nos convendría es hacer el ejercicio de anotar todo lo que nos molesta del otro, y después tratar de encontrar esas características en nuestros propios comportamientos hacia los demás o hacia nosotros mismos.

¿Te pones impaciente con el manejo que los demás hacen de su tiempo?
¿Te enoja la estupidez del otro?
¿Te exaspera cuando los demás se equivocan?
¿Te molesta cuando te sientes manipulado?
¿No te gusta que te mientan?
¿Te irritas cuando los demás no cumplen con su palabra?

Siempre fuiste mi espejo, quiero decir que para verme tenía que mirarte.

Hay buenas y malas noticias!!!

Las buenas noticias son que todo eso que nos pasa, sucede para que aprendamos, y al vernos reflejados en los otros nos resulte mas fácil reconocer nuestras propias características. Y las malas son que mientras sigamos enfocándonos en esas cosas de los demás y no aprendamos de ellas, seguiremos atrayendo este tipo de gente, porque todo esto tienen un propósito: "Que podamos mejorar y evolucionar".

Y hay otra buena noticia!!!

Aquello positivo en lo que nos enfocamos en los demás, también refleja algo positivo que poseemos.
Aquello que me alegra y me pone contento del otro, también me pertenece!!!
Modestamente, la televisión no es culpable de nada. Es un espejo en el que nos miramos todos, y al mirarnos nos reflejamos.

Una persona amorosa, vive en un mundo amoroso.

Una persona hostil, vive en un mundo hostil.

Las personas con las que te encuentras son tus espejos.

¿Que es lo que más te molesta del otro?
¿Que es lo que más te enoja?
¿Que es lo que te hace reaccionar?
¿Que es lo que te saca de tus casillas?
¿Que te enloquece?

Bueno con esto ya tienes suficiente para hacer una lista y empezar a mirarte en el espejo viviente de los demás.

Créeme que hay mucho que aprender tan solo mirando, observando.
La vida tiene canciones que nos gustan, y canciones que no nos gustan.
Necesitamos saber que uno puede cambiar el CD.

AMATE A TI MISMO Y OBSERVA

¿Puedes decir algo sobre estas hermosas palabras de Buddha:

“Ámate a ti mismo y observa – hoy, mañana, siempre?”

“Ámate a ti Mismo”…

El amor es el alimento para el alma. Así como la comida es para el cuerpo, el amor es para el alma. Sin alimento el cuerpo está débil, sin amor el alma es débil. Y ningún estado, ninguna iglesia y ningún interés creado ha llegado a desear en ningún momento que la gente tenga almas fuertes, porque una persona con energía espiritual está destinada a ser rebelde.

El amor te hace rebelde, revolucionario. El amor te da las alas para volar alto. El amor te hace comprender las cosas, para que nadie pueda engañarte, explotarte, oprimirte. Y los sacerdotes y los políticos sobreviven gracias a tu sangre -sobreviven gracias a la explotación. Todos los sacerdotes y todos los políticos son parásitos.

Para hacerte espiritualmente débil han encontrado un método seguro, cien por ciento garantizado, y es enseñarte a que no te ames – porque si un hombre no puede amarse a sí mismo tampoco puede amar a alguien más. La enseñanza es muy delicada. Dicen: Ama a otros – pues saben que si no puedes amarte a ti mismo no eres capaz de amar en absoluto. Pero continúan diciendo: Ama a los otros, ama a la humanidad, ama a Dios, ama la naturaleza, ama a tu esposa, a tu marido, a tus hijos y a tus padres, pero no te ames a ti mismo, porque amarse uno mismo es egoísta según ellos.

Condenan el amor hacia uno mismo como no condenan ninguna otra cosa – y han hecho que su enseñanza parezca muy lógica. Dicen: Si te amas a ti mismo te volverás egoísta, si te amas a ti mismo te convertirás en un narcisista. No es verdad. Un hombre que se ama a sí mismo se da cuenta de que no hay ego en él. Es al amar a otros sin amarse a uno mismo que surge el ego.

El amor no sabe nada de deberes. El deber es una carga, una formalidad. El amor es una alegría, un compartir; el amor es informal. El amante nunca siente que ha hecho bastante; el amante siempre siente que más era posible. El amante nunca siente, “he obligado al otro.” Por el contrario, él siente, “dado que ha recibido mi amor, me siento obligado. El otro me ha obligado al recibir mi regalo, al no rechazarlo.” El hombre que se basa en el deber piensa, “Yo soy superior, espiritual, extraordinario. ¡Mira cómo sirvo a la gente!”

Un hombre que se ama a sí mismo se respeta a sí mismo, y un hombre que se ama y respeta a sí mismo respeta a los otros también, porque él sabe, “Así como yo soy, así son los demás. Así como yo gozo del amor, del respecto, de la dignidad, así lo hacen los demás.” Él se hace consciente de que no somos diferentes; por lo que respecta a las cosas fundamentales, somos uno. Estamos bajo la misma ley: Es dhammo sanantano

El hombre que se ama a sí mismo goza tanto del amor, llega a ser tan dichoso, que el amor comienza a desbordarse, comienza a alcanzar a otros. ¡Tiene que alcanzarlos! Si vives el amor, tienes que compartirlo. No pues seguir amándote a ti mismo por siempre porque una cosa te quedará absolutamente clara: que si amar a una persona, a ti mismo, es tan enormemente extático y hermoso, ¡cuánto más éxtasis te está esperando si empiezas a compartir tu amor con mucha gente!

Lentamente las ondas comienzan a llegar más y más lejos. Amas a otras personas; entonces empiezas a amar a los animales, a los pájaros, a los árboles, a las rocas. Puedes llenar el universo entero con tu amor. Una sola persona es bastante para llenar el universo entero de amor, así como un solo guijarro puede llenar el lago entero con sus ondas – un pequeño guijarro.

El hombre tiene que convertirse en un dios. A menos que el hombre se convierta en un dios no va a haber realización ni satisfacción alguna. ¿Pero cómo puedes convertirte en un dios? Tus sacerdotes dicen que eres un pecador. Tus sacerdotes dicen que estás condenado, que estás destinado a ir al infierno. Y hacen que sientas mucho miedo de amarte a ti mismo.

Es por eso que la gente es tan buena para encontrar defectos. Encuentran el defecto en ellos mismos – ¿cómo pueden evitar el encontrar los mismos defectos en otros? De hecho, los encontrarán y los magnificarán, los harán tan grandes como sea posible. Ése parece ser el único dispositivo para salvarse; de alguna manera, para salvar tu imagen, tienes que hacerlo. Es por eso que hay tanta crítica y tal carencia de amor.

Digo que éste es uno de los sutras más profundos de Buddha, y solamente una persona iluminada puede darte un entendimiento así.

Una persona que se ama a sí misma se puede volver meditativa con facilidad, porque meditación significa estar contigo mismo.

¿Si te odias a ti mismo – como lo haces, como te han dicho que lo hagas, y lo has estado siguiendo religiosamente – si te odias, cómo puedes estar contigo? La meditación no es más que el disfrutar de tu hermosa soledad, celebrándote a ti mismo. De eso es de lo que se trata la meditación. La 
meditación no es una relación. El otro no se necesita en absoluto; uno es suficiente para uno mismo. 

Uno es bañado en la propia gloria, bañado en la propia luz. Uno es simplemente gozoso porque está vivo, porque es.

El milagro más grande del mundo es que tú eres y que yo soy. Ser es el milagro más grande, y la meditación abre las puertas de este gran milagro. Pero sólo un hombre que se ama a sí mismo puede meditar; de otra forma siempre estás escapando de ti mismo, evitándote. ¿Quién desea mirar una cara fea y quién desea penetrar un ser feo? ¿Quién desea entrar profundamente en el propio fango, en la propia oscuridad? ¿Quién desea entrar en el infierno que piensa que es? Tú deseas mantener todo esto cubierto con flores hermosas y siempre quieres escaparte de ti mismo.

Es por eso que las personas están buscando compañía constantemente. No pueden estar con ellas mismas; desean estar con otros. Las personas están buscando cualquier tipo de compañía; si pueden evitar la propia compañía cualquier cosa funcionará. Se sentarán en una sala de cine durante tres horas viendo algo completamente estúpido. Leerán una novela de detectives por horas, perdiendo el tiempo. Leerán el mismo periódico repetidas veces sólo para mantenerse ocupadas. Jugarán a las cartas y al ajedrez sólo para matar el tiempo… ¡como si tuvieran demasiado tiempo!

El amor empieza contigo mismo, entonces puede continuar expandiéndose. Continúa expandiéndose por su propia cuenta; no necesitas hacer nada para expandirlo.

“Ámate a ti mismo…” dice Buddha. Y entonces él agrega inmediatamente: “…y observa.” Eso es meditación, es el nombre de Buddha para la meditación. Pero el primer requisito es que te ames a ti mismo, y después observa. Si no te amas y empiezas a observar, puedes sentirte como si estuvieras suicidándote.

Muchos budistas sienten que se están suicidando porque no prestan atención a la primera parte del sutra, saltan inmediatamente a la segunda: obsérvate a ti mismo. De hecho, nunca me he topado con un solo comentario en El Dhammapada, estos sutras del Buddha, que haya prestado alguna atención a la primera parte: Ámate a ti mismo.

Sócrates dice: Conócete a ti mismo, Buddha dice: Ámate a ti mismo. Y Buddha es mucho más verdadero, porque a menos que te ames a ti mismo nunca te conocerás – el conocimiento solamente llega después, el amor prepara la tierra. El amor es la posibilidad de conocerse a uno mismo. El amor es la manera correcta de conocerse uno mismo.

“Ámate a ti mismo y observa… hoy, mañana, siempre.”
Crea energía amorosa a tu alrededor. Ama tu cuerpo y ama tu mente. Ama tu mecanismo entero, tu organismo entero. Amor quiere decir: acéptalo como es, no intentes reprimirlo. Reprimimos solamente cuando odiamos algo, reprimimos sólo cuando estamos en contra de algo. No reprimas, porque si reprimes ¿cómo vas a observar? No podemos mirar al enemigo a los ojos; podemos mirar solamente a los ojos de nuestro amado. Si no eres amante de ti mismo no podrás mirar tus propios ojos, tu propia cara, tu propia realidad.

El observar es meditación, el nombre de Buddha para la meditación. Observar es la contraseña de 

Buddha. Él dice: Estate consciente, alerta, no seas inconsciente. No te comportes de manera soñolienta. No sigas funcionando como una máquina, como un robot. Así es como está funcionando la gente.

Observa – sólo observa. Buddha no dice qué tiene que ser observado – ¡todo! Caminando, observa tu caminar. Comiendo, observa tu comer. Tomando una ducha, observa el agua, el agua fría cayendo sobre ti, el tacto del agua, la frescura, el temblor que pasa por tu columna – obsérvalo todo, “hoy, mañana, siempre.”

Finalmente llega el momento en que puedes observar incluso tu sueño. Ése es el momento cumbre del observar. El cuerpo va a dormir y todavía hay un vigilante despierto, mirando silenciosamente el cuerpo completamente dormido. Ése es el momento cubre del observar. En este momento justo lo contrario es el caso: tu cuerpo está despierto pero tú estás dormido. Entonces estarás despierto y tu cuerpo estará dormido. El cuerpo necesita descanso pero tu conciencia no necesita sueño alguno. Tu conciencia es conciencia; es estar alerta, es su misma naturaleza.

Mientras más observador te vuelves comienzas a tener alas – entonces todo el cielo es tuyo. El hombre es un encuentro de la tierra y el cielo, del cuerpo y el alma.

The Way of the Buddha: The Dhammapada (sin traducir)
OSHO

La Práctica del No Juzgar

Por Dr. Alberto Villoldo
Tomado del Libro Las Cuatro Revelaciones del Dr. Alberto Villoldo, esta práctica forma parte de la primera revelación.

Para practicar el no juzgar, debemos trascender nuestras limitadas creencias, incluso las que tenemos sobre el bien  y el mal.

Le damos un sentido al mundo al juzgar las situaciones como «buenas» o «malas» de acuerdo a reglas definidas por nuestra cultura. Estas reglas constituyen nuestro código moral. Pero un Guardián de la Tierra es amoral. Eso no quiere decir que sea inmoral, sino que simplemente no se rige por tradiciones. El Guardián cree que es importante desprenderse de este tipo de juicios y mantener su capacidad de discernimiento.

Cuando practicas el no juzgar, te niegas a seguir automáticamente la opinión de los demás en cualquier situación. Al hacer esto, comienzas a tener un sentido de la ética que trasciende las tradiciones de nuestro tiempo. Esto es importante hoy en día, cuando las imágenes de los medios de comunicación se han convertido en algo más convincente que la realidad,  y nuestros valores –libertad, amor, etcétera- son reducidos a eslóganes y palabras vacías.

Cuando te niegas a colaborar con la visión consensual, adquieres una perspectiva diferente. Descubres lo que la libertad significa para ti a nivel personal, y que no es lo que cuentan los políticos en sus bien ensayados discursos. Comprendes que la libertad es mucho más que poder elegir entre varios modelos de coches o entre opciones de un menú.

Nuestros juicios son suposiciones que están basadas en lo que hemos aprendido y en lo que nos han contado. Por ejemplo la mayoría de nosotros cree que el cáncer es una enfermedad mortal, de modo que si el doctor nos dice que la padecemos, nos quedamos aterrorizados. Sin embargo, si practicamos el no juzgar, rechazamos la creencia automática de que esto significa que vamos a tener que luchar por nuestra vida. Podemos estar de acuerdo en seguir el tratamiento que nuestro médico recomienda, pero no aceptamos el hecho de que tenemos unas probabilidades de recuperación del 1 al 99%. No calificamos nuestras posibilidades de supervivencia, sean éstas buenas o malas, ni tampoco les consignamos ningún número, porque eso sería entregar nuestro destino a las estadísticas. En lugar de eso, lidiamos con el problema que tenemos entre manos, no sólo desde el nivel literal de nuestro cuerpo, sino desde el nivel de percepción más elevado que podamos. Nos permitimos  aceptar lo desconocido, junto con sus infinitas posibilidades.

Hace algunos años, por ejemplo, a un amigo mío se le diagnosticó cáncer de próstata. Afortunadamente, en esa época el vivía con un curandero, quien le dijo: «No tienes cáncer; tus radiografías sólo muestran algunas manchas que con el tiempo se curarán». Al cabo de un mes, esas manchas pudieron ser sanadas.

Si mi amigo hubiese calificado esas manchas como «cancerosas» y tejido una historia en torno a ellas, se habría convertido en un «paciente de cáncer». Si hubiese aceptado esta historia literal sobre su enfermedad, estaría condenado a convertirse en una estadística –en su caso, a formar parte del 40% de los pacientes que se cura o del 60% que no lo hace. Sus posibilidades se habrían reducido para convertirse en probabilidades, porque, al saber que llevaba las de perder, no habría sido capaz de imaginarse dentro del 40% de los que se curan. Por eso les enseño a mis alumnos a trabajar con sus clientes antes de que éstos reciban los resultados de las biopsia, antes de que las manchas que aparecen en las radiografías reciban un nombre y que la historia del «cáncer mortal» quede grabada en su mente y se convierta en una profecía que se cumple a sí misma.

Recientemente, una mujer llamada Alyce llamó para pedir consulta con Marcela, que forma parte de nuestro personal. Alyce  se había hecho una mamografía y se le había encontrado un bulto en un pecho. Marcela le preguntó si quería que comenzara a trabajar con ella antes de la biopsia, para intentar influenciar los resultados, o si prefería esperar hasta después. Alyce eligió la primera opción. A la semana siguiente, recibió una llamada de su médico. Este le dijo que habían cometido un error, ¡habían confundido su mamografía con la de otra persona, y la suya era perfectamente normal! De modo que nuestras historias no sólo influyen en nuestra forma de ver la vida, sino también en el «mundo real» -en este caso, ¡curando una situación que ya había sucedido!

Siempre podemos crear una historia mítica en torno a nuestro viaje, una historia que nos ayude a crecer, a aprender y a curarnos. A fin de cuentas, es posible que no podamos alterar las manchas en una radiografía, pero sí curar nuestra alma y comenzar a educarnos por fin en las lecciones que hemos venido a aprender en este mundo. Nuestra lección puede ser ir más despacio y apreciar a las personas que nos rodean, dejar de aferrarnos a una existencia que hemos vivido como sonámbulos porque creímos que debíamos vivir nuestras vidas de una cierta forma; o, desde la perspectiva del colibrí, estas manchas pueden ser una llamada de advertencia para que hagamos los cambios que hemos estado evitando.

Hemos creado grandes historias en torno al cáncer, el sida y otras enfermedades, pero no en torno a otras dolencias. Si el médico nos dice que no tenemos un parásito, por ejemplo, la mayoría de nosotros no se pone a pensar en los millones de personas alrededor del mundo que mueren a causa de infecciones producidas por parásitos ni comienza a angustiarse con la idea de que va a morir. No hemos construido ninguna historia alrededor de esta enfermedad, aunque a menudo resulta ser fatal. Esto es en parte porque existe poco interés comercial o monetario en perpetuar estas historias. El tratamiento de las infecciones producidas por parásitos, aunque afectan a alrededor de dos mil millones de personas en todo el planeta, no es un gran negocio para las grandes compañías farmacéuticas, a diferencia del cáncer, el colesterol y las enfermedades cardíacas. Las historias de miedo ayudan a vender medicamentos.

Cuando no juzgas la enfermedad ni te dejas dominar por el miedo de que vas a morir, es más fácil que puedas percibirla desde un nivel más elevado y escribir una historia mítica. De modo que si tienes un parásito, podrás reconocerlo como la manifestación literal de la ira tóxica de otras personas que tú has interiorizado. Alternativamente, podrías descubrir que te has desviado de tu camino y que estás viviendo una vida que es venenosa para ti.

Cuando practicamos el no juzgar, ya no padecemos enfermedades –tenemos oportunidades para la curación y el crecimiento-. Ya no sufrimos traumas pasados –tenemos acontecimientos que han moldeado nuestra personalidad-. No rechazamos los hechos –nos oponemos a la interpretación negativa de estos hechos y a la historia traumática que nos sentimos tentados a tejer en torno a ellos. Entonces creamos una historia de fuerza y compasión basada en estos hechos.
La revelación 1 se llama el camino del héroe porque los chamanes y curanderos más eficaces reconocen que ellos también han sido profundamente heridos en el pasado, y que a raíz de su curación han desarrollado una fuerte compasión por los que sufren. Con el tiempo, sus heridas se convirtieron en dones que les permitieron sentir más profundamente las cosas y mostrar más compasión por los demás. En otras palabras, ¿quién mejor para ayudar a un alcohólico que alguien que esta en recuperación, que reconoce las mentiras que el alcohólico se dice a sí mismo y que conoce el coraje que hace falta para superar esta adicción?¿Quién mejor para auxiliar a un hosco y colérico adolescente que un adulto cuya adolescencia estuvo marcada por la rebeldía, el resentimiento y la inseguridad, pero que conseguido curarse a sí mismo? Cuando alguien ya ha pasado por esas 
experiencias, es más fácil desprenderse de los juicios y calificaciones, y centrarse en la curación.

Tomado del Libro Las Cuatro Revelaciones del Dr. Alberto Villoldo, esta práctica forma parte de la primera revelación.

El profesor Alberto Villoldo, Psicólogo y antropólogo Médico estuvo dirigiendo durante muchos años el Laboratorio Biológico de la Universidad de San Francisco, investigando los efectos de la curación a través de la energía y de la visualización en la química del cerebro. Un día se dio cuenta de que sus estudios precisaban mayor compromiso y dedicación. Por esa razón, dejó el microscopio y la universidad para visitar personalmente el Amazonas. Allí empezó su viaje de recuperación de las tradiciones milenarias de la medicina de la civilización Incas y ahora enseña medicina energética a miles de profesionales médicos y legos cada año.
Por Dr. Alberto Villoldo
-angelesamor.org.

Diez maneras de ser muy feliz (avaladas por los científicos)

ESTUDIOS SOBRE EL BIENESTAR
Hay herramientas que nos permiten ser más felices. (Corbis)
Marta Jiménez Serrano

La práctica totalidad de las ciencias han estudiado qué nos hace felices y qué no y las respuestas son tan variadas como investigaciones se han hecho sobre el tema. Estas son diez de las conclusiones más sólidas, a modo de consejo, a las que han llegado los expertos.

1. Haz ejercicio. Aunque sea durante 7 minutos.

Con frecuencia pensamos que no tenemos tiempo para hacer ejercicio, pero sólo siete minutos son suficientes para hacernos un poco más felices. ¿No tenemos siete minutos que extraer de nuestro apretado horario?
El ejercicio tiene un efecto tan profundo en nuestra felicidad y en nuestro bienestar que se ha convertido en una estrategia eficaz para combatir la depresión. Así lo probaba un estudio citado en el libro de Shawn Achor The Happiness Advantage. En él tres grupos de pacientes deprimidos fueron tratados con medicación, con deporte o con una combinación de ambos. Los resultados son verdaderamente sorprendentes: todos los grupos experimentaron una mejoría. Sin embargo, fueron testados seis meses después para comprobar si se habían producido recaídas. Un 38% de los que sólo habían tomado medicación había retomado la depresión, un 31% de los que habían combinado medicación y ejercicio había recaído igualmente, y sólo un 9% de los que habían paliado su depresión con el deporte había recaído a los seis meses.
Los beneficios del deporte, sin embargo, no se limitan a las personas deprimidas. Igual que sus efectos son positivos en éstas, lo son en cualquiera que haga ejercicio y desee ser un poco más feliz a lo largo del día.

2. Duerme más: serás menos susceptible ante las emociones negativas


Dormir es muy importante para que el cuerpo se recupere de su actividad diaria, y tiene efectos muy positivos en nuestra alegría. Así lo confirman Po Bronson y Ashley Merryman en NurtureShock, donde aluden al hecho de que los estímulos negativos se procesan en la amígdala y los positivos y los neutrales en el hipocampo. La falta de sueño afecta con mayor intensidad al hipocampo, por lo que las personas que duermen mal tienen mayor tendencia a recordar con intensidad los eventos negativos y a olvidar los positivos.

La afirmación se sustenta con un experimento realizado por Walker en el que una serie de universitarios privados de sueño debían memorizar una lista de palabras. Recordaban el 81% de las palabras negativas, como cáncer, y sólo el 31% de las palabras positivas o neutras, como sol o baloncesto.
El humor con que afrontamos las primeras horas del día puede condicionar la jornada completa, de modo que es importante descansar bien.

3. Pasa más tiempo con los amigos y la familia


Suena tópico, pero no haber pasado el tiempo suficiente con los amigos y la familia es uno de los principales arrepentimientos que expresa la gente ant.... Interactuar con aquellos que nos aprecian y a los que apreciamos revierte positivamente en nuestro estado de ánimo. Así lo explica Daniel Gilbert, profesor de psicología de Harvard: "Somos felices cuando tenemos familia y somos felices cuando tenemos amigos, y casi todas las otras cosas que creemos que nos hacen felices son, en realidad, vías para tener más amigos y más familia".

En la misma línea, el estudio Terman, recogido en The Longevity Project, concluía que las relaciones con los demás son fundamentales para vivir una vida larga y feliz: "El beneficio más claro de las relaciones sociales viene de ayudar a los demás. Aquellos que ayudaban a sus amigos y sus vecinos, aconsejando y cuidando de los demás, tendían a vivir más que el resto".

4. Sal a la calle con frecuencia


En The Happiness Advantage Shawn Achor recomienda pasar tiempo al aire libre para aumentar la alegría y el buen humor: "Reservar tiempo para estar al aire libre cuando hace buen día proporciona grandes ventajas; un estudio reveló que pasar 20 minutos en la calle cuando hace buen tiempo no sólo propicia el buen humor, sino que desencadena la reflexión y mejora la memoria".

Así, aunque sea simplemente en el descanso para comer, reserva unos minutos al día para que te dé el aire.

5. Ayuda a los demás

Para ser felices nosotros mismos resulta imprescindible ayudar a los demás, y 100 horas al año (dos horas a la semana) parece ser el número clave de tiempo que debemos dedicar al resto. El Journal of Happiness Studies publicó una investigación que aludía al hecho de que la gente a la que se le había encargado comprar algo para otra persona experimentaba una felicidad mucho mayor que aquellos que se habían comprado algo a sí mismos.
De la misma manera que podemos invertir dinero en los demás, podemos invertir nuestro tiempo, lo que resulta ser incluso más satisfactorio y nos proporciona grandes dosis de alegría.

6. Sonríe


No se trata de fingir, pero sonreír nos puede hacer sentir mejor. Por supuesto, es importante que la sonrisa sea el producto de cultivar pensamientos positivos, como afirma un estudio de la Michigan State University. Éste sugiere que los que trabajan de cara al público, si fuerzan una sonrisa falsa a lo largo del día su estado de ánimo empeora y terminan por dejar el trabajo. Sin embargo, aquellos que sonríen como resultado de pensar en cosas positivas mejoran su estado de ánimo y están más alegres.


7. Planea un viaje, aunque no vayas a hacerlo


El mero hecho de planear un viaje o un descanso del trabajo puede contribuir al bienestar. Un estudio publicado en el Applied Research in Quality Life mostraba que el mayor pico de felicidad se experimentaba durante la planificación de las vacaciones, más que durante el propio viaje.

Ello está ligado al sentimiento de anticipación. Como refiere también Shawn Achor, "un estudio reveló que en la gente que pensaba que iba a ver su película favorita se elevaban los niveles de endorfina un 27%".

8. Medita

Un equipo de investigación del Massachusetts General Hospital realizó escáneres cerebrales a 16 personas antes y después de su participación en un curso de meditación de ocho semanas. El estudio, publicado en Psychiatry Research: Neuroimaging, concluía que tras completar el curso las partes del cerebro asociadas con la compasión y la consciencia propia habían crecido, mientras que las partes relacionadas con el estrés se reducían.
Además, meditar suele relajarnos y clarificar nuestra mente, lo que también contribuye a nuestra propia felicidad.

9. Múdate cerca del trabajo

El tiempo que nos cuesta llegar al lugar del trabajo tiene un gran impacto en nuestra felicidad. Al fin y al cabo, es algo que hacemos dos veces al día, cinco días a la semana, y la gente a la que le lleva mucho tiempo desplazarse o que lo hace de manera incómoda es menos feliz. Así lo dice The Art of Manliness: "Mientras que muchas condiciones no afectan a nuestra felicidad a largo plazo porque nos acostumbramos a ellas, nunca nos acostumbramos al esfuerzo diario de ir al trabajo. A veces el tráfico es espantoso y a veces no". Así lo decía también Gilbert: "Conducir en un atasco es un tipo distinto de infierno cada día".

10. Practica la gratitud

Estar agradecidos por las cosas que tenemos –lo que implica valorarlas en su justa medida– es muy importante para ser conscientes de nuestra felicidad y disfrutarla más. De hecho, los participantes de un experimento ligado a la gratitud debían, en primer lugar, escribir una lista de las cosas por las que estaban agradecidos, y ese simple hecho ya mejoró su estado de ánimo. Siempre de acuerdo con el refranero español, para el que "es de bien nacido ser agradecido".

Piedra Lunar


Familia:

* Pertenece al grupo de los silicatos, dentro de la familia de las ortosas, del griego Orthos (recto).
Piedra semipreciosa.

Propiedades físicas:

* Estructura: Sistema cristalino monoclínico. En forma de maclas, tablillas y prismas. Si se talla en cabujón aparece una franja blanca en el centro de la misma.
* Color: Blanco frecuentemente, también amarillento o incoloro, y con reflejos azulados.
* Dureza: 6 en la escala de Mohs.
* Vetas: En color blanco.
* Transparencia: Los cristales transparentes se conocen con el nombre de Adularia.
* Brillo: Nacarado, vítreo.
* Exfoliación: Perfecta.
* Fractura: Astillosa, concoidea.
* Uso: Industria de cerámica y vidrio.

Propiedades en relación a salud, fisiológicamente:

* Recomendable para los desarreglos menstruales y de los problemas endocrinos.
* También es útil para combatir el asma, los dolores de cabeza y la fiebre.
* Elimina las impurezas de la piel.
* El tratamiento con esta piedra está indicado para las úlceras, tanto externas como internas, en este caso las gemas se colocan sobre los lugares donde sabemos que están dichas úlceras.
* También realiza un gran trabajo en los casos de sofocos pre y menopáusicos, durante el embarazo y en el parto.
* Además es buena en tratamiento para la retención de líquidos..

Propiedades en relación a salud, emocionalmente:

* Se relaciona con la creatividad. (pintores, escritores, etc.)

Propiedades esotéricas:

* Afinidad con los signos de géminis, piscis, leo, acuario y sagitario. Su día correspondiente es el lunes. Ángeles: Zadkiel y Ofarniel. Su color blanco está relacionado con la claridad y las cualidades universales. La luz blanca refleja y contiene todos los colores, por lo que simboliza el potencial para limpiar o purificar la energía.

Los Chakras:
* 7º Chakra, Sahasrara: O corona, justo encima de la coronilla. La Piedra Luna se corresponde con este chakra, relacionado con el crecimiento espiritual.

Combinación de la Piedra Luna con otras piedras:

* Unida al zafiro trabaja la ansiedad, el exceso de sensibilidad o los problemas de origen mental.
* Con el cuarzo rosa, sobre el chakra cardiaco y sus alrededores, colabora con las madres y los padres que puedan tener problemas con la aceptación hacia sus hijos.
* Junto a la amatista para el desarrollo de las facultades psíquicas.

Meditación 1: Trabajo para calmar los dolores de cabeza.

* Deja la habitación en penumbra.
* Siéntate en un sillón o silla lo más cómodamente posible.
* Colócate una Piedra Luna en el entrecejo, tercer ojo, con una mano.
* Y con la otra mantén un cristal de roca.
* Comienza a realizar respiraciones lentas pero profundas.
* A cada respiración repite mentalmente “Con esta espiración extraigo mi dolor de cabeza” o ”A cada respiración me encuentro mejor”. Repítelo 10 veces muy lentamente.
* Concéntrate en la energía que la Piedra Luna está introduciendo desde tu frente hasta el interior de tu cabeza. Siente como esa energía positiva se va distribuyendo por toda tu cabeza.
* Al mismo tiempo piensa en el cuarzo, que va llenando tu cuerpo de energía. Conduce esa energía a través de él hasta tu cabeza.
* Después de algunos minutos, acuéstate, con movimientos muy lentos y perezosos. Busca una posición lo más cómoda posible y sumérgete en un sueño suave y reparador.

Meditación 2: Trabajo para aliviar dolores menstruales.

Los dolores menstruales suelen empeorar cuando existen tensiones físicas y emocionales que bloquean el fluir energético natural del cuerpo. La Piedra Luna es recomendada para aliviar estas tensiones. La Piedra Luna ayuda a equilibrar y relajar los estados emocionales y también tiene efectos beneficiosos en todos los fluidos corporales, aliviando el dolor de la zona abdominal. Los textos tradicionales hindúes ayurvédicos afirman que la Piedra Luna es perfecta para las mujeres.
Modos de utilizar la Piedra Luna para este fin:
* 1º OPCIÓN. Coloca un fragmento pequeño en la cadera o llévalo en el bolsillo del pantalón.
* 2º OPCIÓN. Cuando tengas oportunidad, frota la piedra suavemente por el bajo vientre, justo desde debajo del ombligo, haciendo un gran círculo hacia la izquierda y describiendo espirales hacia el centro. Siente fluir el calor de energía del cristal y el alivio de la tensión que genera el movimiento.
* 3º OPCIÓN. Disposición curativa formada con cinco piedras lunares aumenta el potencial relajante y terapéutico de la piedra para aliviar las tensiones físicas y emocionales.
Túmbate en una postura cómoda y coloca una encima de la cabeza, una sobre cada hombro cerca de las axilas y una en cada cadera. Cierre los ojos y deja que la disposición de las cinco piedras lunares calme las tensiones menstruales que experimenta tu cuerpo.